Cicatrices abiertas

Lo primero que hay que preguntarse cuando una se plantea una clase de ciencias, tanto de secundaria como de primaria, es qué es la ciencia. Parece una obviedad pero no lo es en absoluto. Hay que reflexionar primero sobre lo que entendemos por ciencia si queremos enseñarla. Bien, pues, ¿qué es la ciencia?

Según los libros de texto y la enseñanza tradicional, la ciencia son un conjunto de verdades cerradas acerca del mundo que nos rodea. La ley de la gravedad, el ciclo del agua, la fotosíntesis, el magnetismo, la electricidad..., son temas que incluyen conceptos o explicaciones teóricas que se pueden escribir en uno o varios párrafos y sobre los que luego se hacen actividades. Algunas de mis alumnas añaden "y si eres lo suficientemente lista igual hasta las entiendes y todo". Aquí os dejo una serie de visiones deformadas que todo esto, concebido de esta manera, genera.

La verdad es que enfocar las clases de ciencias así es como enseñar a una médico a operar mostrándole sólo el resultado de la operación. Alguien dirá, "es que no queremos que sepa operar, a eso no da tiempo en la escuela, lo que queremos enseñarle son los resultados, que sepa los tipos de cicatrices y algunas cosas más". ¿En serio? ¿De qué le serviría eso? Si una lee el currículum, la propuesta de enseñanza es bastante más ambiciosa, ¡normal! Claro que queremos enseñarle a operar, y es imposible que lo aprenda a partir de las formas de las cicatrices. Pero stop. No quería enfocar esta entrada desde un punto de vista metodológico sino epistemológico.

What is science?

Los comentarios anteriores son válidos. Pero quiero reformular el tema. No se trata sólo de lo que queremos que aprendan porque metodológicamente funciona mejor (que también), sino de lo que queremos que aprendan por lo que es lo que queremos que aprendan. La ciencia no es un conjunto de verdades cerradas. La ciencia es un método. La ciencia es una manera de hacer las cosas y eso es lo que la diferencia de otras disciplinas. Cuando preguntas a las alumnas qué disciplinas son científicas, te dicen "la física, la química, la biología..., ¿las matemáticas?". Entonces replicas, "¿eso es que las ciencias sociales no son ciencias?".
Tradicionalmente, las disciplinas que "más" han utilizado el método científico para desarrollar conocimiento son las relacionadas con el mundo natural. Pero que una disciplina estudie el mundo natural no implica que sea científica, y que otra estudie el mundo social no implica que sea menos científica. Lo que hace que algo sea o no científico es la manera en cómo se trabaja. De nuevo, reforzamos la definición de que la ciencia es una manera de hacer las cosas, un método, el "método científico", que de entrada, no es intuitivo, hay que aprenderlo.

Por tanto, en esta línea argumental, si en clase de ciencias no enseñamos el método científico, no estaremos enseñando ciencia, estaremos enseñando otra cosa, quizás formas de cicatrices cerradas. Ahora bien, ¿qué quiere decir enseñar el método científico? ¿Contar las etapas que tiene y luego dar el resto del temario de manera magistral?

Hay una corriente en Didáctica de las Ciencias que rechaza la palabra "método". Yo la seguiré usando por facilitar el entendimiento. Pero algunas de las reticencias al uso de esta palabra están relacionadas con lo que dice el siguiente vídeo, The scientific method is crap (El método científico es una mierda).


En realidad, más que una crítica a la palabra en sí, es una crítica a cómo se percibe en las aulas (cerrado, muy lineal, demasiado centrado en resultados...) y a las desastrosas consecuencias que eso tiene. Lo que sucede en las clases de ciencias no tiene nada que ver con la actividad científica real. La manera en cómo se plantea el "método científico" en el sistema educativo es ya una garantía de fracaso. 
El vídeo tiene muchas cosas interesantes; entre ellas, las estadísticas que muestra al principio:

El 65% de los americanos no saben lo que hacen los científicos y la mitad consideran que es peligroso 

Menos del 30% de maestros se sienten bien preparados para enseñar ciencias (comparado con el 52% que se sienten bien preparados para enseñar fenómenos sociales, el 66% que se sienten bien preparados para enseñar matemáticas (¡!) y el 77% que se sienten bien preparados para enseñar lectura y lenguas)

El 50% de los padres (encuestados en UK) sienten miedo al responder preguntas de ciencia elemental de sus hijos

El 20% de estos padres reconocen responder a preguntas de ciencia elemental como "¿por qué el cielo es azul?" o "¿por qué se ve la Luna durante el día?" que "nadie lo sabe"

Después de dar estas estadísticas, Teman Cooke dice:

As a culture, as a civilization, we fear science
Como cultura, como civilización, tememos la ciencia

Enseñar ciencia de manera magistral, no es sólo que esté procedimentalmente mal, es que viola por completo la propia definición de ciencia. El legado que eso deja es una sociedad que teme hablar de temas científicos. Y la cuestión no es que "la sociedad" no entienda esos temas (que no los entiende) sino que no se siente con las habilidades necesarias para llegar a entenderlos; ese es el temor.

El vídeo describe muy bien cuáles son las etapas del método científico. Ahora bien, ¿cómo las podemos trabajar en el aula? Hay muchos manuales al respecto, Wynne Harlen en concreto nos dice algunas cosas sobre la educación primaria:

Observación. Enseñar a las niñas a agrupar y clasificar. A identificar características del fenómeno desde distintas perspectivas. Invitarlas a registrar observaciones de distintos aspectos. Anotarlas y ponerlas en común.

Hipótesis. Al respecto de las observaciones, preguntar a las niñas de qué creen que depende aquello que han visto, por qué creen que sucede. Es importante que las niñas aprendan a elaborar hipótesis (¡invenciones!) correlacionadas con las observaciones que han registrado y no basadas en otras ideas.

Predicción. Invitar a concretar sus hipótesis en un caso concreto que (quizás) puedan reprodocir y comprobar. "Si sucede esto, entonces pasará aquello". De nuevo, es importante que las predicciones sean concreciones de las hipótesis elaboradas anteriormente y no nuevas invenciones.

Investigación. Enseñar a las niñas a que elaboren sus propios diseños experimentales para comprobar aquello que han predicho, "¿qué harías para comprobar que...? ¿Cómo podrías demostrar que...?". Proponerles distintas herramientas de trabajo o medida, que escojan ellas las que creen que les pueden resultar útiles. Invitarlas a que registren los resultados y planifiquen los pasos que van a seguir.

Conclusiones. A la luz de los resultados, enseñarles a establecer comparaciones entre aquello que pensaban y aquello que ha sucedido, a entender las referencias cruzadas y descartar lo que se ha comprobado que no es cierto.

Comunicación. Enseñar a utilizar distintas herramientas de comunicación (dibujos, informes, gráficas, pequeñas presentaciones...), entrenar la comunicación formal. Poner en común los resultados y elaborar unas conclusiones conjuntas.

Fijaos que en todo este proceso los resultados, si es que llegan, llegan al final. Dando lugar a todas estas etapas, la enseñanza de las ciencias no se basa en una serie de fórmulas o conclusiones finales, que aparecen casi de manera espontánea y muchas veces resultan contraintuitivas. Estas conclusiones son elaboradas por las propias alumnas, que salen SÓLO a partir saber hacer observaciones sistematizadas, de saber diseñar pequeños experimentos, de respetar las pruebas, reconsiderar el propio punto de vista inicial (seguramente debido a una idea previa o alternativa), tener en cuenta todas las posibilidades presentes para entender un fenómeno, descartar las ideas no válidas, interpretar resultados. Salen de EQUIVOCARSE y aprender a rectificar, fomentar el pensamiento crítico, recoger las diferentes propuestas y guiar las discusiones. ¿A qué alumna le han valorado alguna vez una buena equivocación?

Hay mucha catarsis ahora en profesores que quieren hacer enseñanza renovada y centran sus clases en experimentos demostrativos. Efectivamente, experimentar es absolutamente clave en ciencia, pero tampoco tendrá sentido si no se entiende dentro de este proceso.

Inquiry-based science education no es dejar a la alumna a su libre albedrío, que manipule lo que quiera y de manera aleoria, poco crítica y desorganizada y "que saque las conclusiones que pueda", como mucha gente ha interpretado MAL en la ESO. El método científico no es fácil de enseñar, de entrada, no se puede aprender todo en cualquier etapa del sistema educativo (por ejemplo, en primaria, hay que tener muy en cuenta los diferentes estadios evolutivos), luego, las pautas a seguir son muchas y las aportaciones del alumnado y la interacción de la profesora con ellas son claves. Pero se saben, se conocen las técnicas, no sólo para cada nivel educativo sino para cada una de las etapas del método científico. Entonces, si se sabe, ¿por qué no se llevan al aula? Esto en otro post.

Con el de hoy sólo pretendía reflexionar acerca del hecho de que la única manera de aprender ciencia es haciendo ciencia; por metodología, sí, pero sobre todo porque la ciencia no es nada sino una manera de hacer las cosas.

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